martes, 3 de abril de 2012

HISTORIA DE LOS CHANKAS.


LOS CHANCAS EN EL PERÚ ANTIGUO

Dr. Andrés A. Alfaro Lagos, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades y de la Escuela de Postgrado de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán Valle. La Cantuta.

1. Generalidades

Es necesario un breve enfoque al desarrollo de la cultura andina, para poder comprender el desarrollo de los Chancas. Fernando Silva Santisteban (1997:79) dice que la civilización andina “es el resultado de un largo proceso de desarrollo social y político, en el cual se advierten etapas y secuencias definidas horizontes y períodos culturales -con referencias arqueológicas que han permitido establecer cuadros y esquemas generales...”. Nuestra cultura, al igual que la mexicana, es una de las pocas de América que tiene continuidad.

En su proceso histórico, se desarrollan desde la comunidad primitiva hasta la actualidad, por lo que muchos pueblos del contexto actual tienen origen ancestral. La civilización Andina es la más importante, lo manifiesta el pensador cubano José Martí Pérez (1946.II.30) ...la historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra, nos es más necesaria...Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser de nuestras repúblicas...”; los pueblos andinos, deben ser el centro de nuestros intereses.

El Tawantinsuyo era el Estado más grande de América, pero fue la síntesis de las civilizaciones que le precedieron, cuyas manifestaciones hoy se encuentran en los hermosos monumentos arqueológicos, regados en casi todo el espacio andino, con reliquias que llenan los museos más importantes del mundo y son parte de colecciones particulares significativas.

1.1 Desintegración del Imperio Wari

Los Wari a través de la conquista, violenta y pacífica, entre los años 500 y 1000 de nuestra era, habían articulado el primer gigantesco estado imperial multinacional de los Andes. Este gran Estado holístico andino, en su proceso de desarrollo generó una serie de contradicciones, las cuales a finales del esplendor Wari se habían agudizado. Particularmente, se había profundizado el enfrentamiento entre ciudad y campo, entre la metrópoli y las colonias, la guerra de las nacionalidades sojuzgadas, fueron desgastando el poderío del imperio.

Finalmente, cuando no se pudo superar la crisis; se produjo la rebelión generalizada de los territorios coloniales derrumbando la riqueza y poder de las ciudades, llego la descomposición del Imperio. La ciudades y Wari fueron saqueada, abandonada e incendiada esto sucedía aproximadamente en los siglos X al XI, el arqueólogo Mario Benavides Calle (1984:119) manifiesta Si la conquista fue el mecanismo de expansión del Imperio Wari por más de seis siglos; la guerra de las nacionalidades sojuzgadas, la situación apremiante en el campo y los propios artesanos se encargarían de la destrucción final del Imperio”.

De esta manera, como consecuencia del desarrollo de sus contradicciones antagónicas se derrumbó el poderoso Imperio Wari, el mismo autor manifiesta que los “... llamados Yaros, llacuaces, no deben ser otros que los trabajadores del campo, como los pastores y agricultores que bajaron hacia Wari para completar la destrucción de Wari, iniciada hace buen tiempo”. Luego de la declinación de esta Imperio, entre los siglos IX y XV de nuestra era, los pueblos que conformaban se fragmentaron y tuvieron desarrollos autónomos, lapso de tiempo que los arqueólogos denominan Estados Regionales, Reinos y Señoríos o Intermedio Tardío.

Empero hay que subrayar que los siglos post-Wari se caracterizaban por un período largo de turbulencia política y desplazamiento demográfico, como lo manifiesta John Erls (1979.269). “Fue una época durante la cual una multiplicidad de etnias se consolidaban en unidades políticamente nuevas, cada una de las cuales se dedicaba a aumentar sus bases políticas y económicas durante la conquista a expensas de los vecinos”. En ese tiempo el territorio peruano estuvo poblado por diversas nacionalidades, entre ellas: los colla, inca, angara, huanca, yauyos, sechura, ashaninca, bracamoro, etc. Lorenzo Huertas et.al (1997:23) manifiesta:

“Este lapso es también conocido como Época Fluida, debido a constantes desplazamientos poblacionales ocasionados por la necesidad de expansión territorial de las parentelas gobernantes de esas naciones. Otras causas que acondicionaron estos desbordes humanos fueron los cambios climáticos severos y recurrentes”.

El cambio climático drástico afecto, toda la región andina, mermando los recursos hídricos y no conocían tecnologías de contraste a esta catástrofe, contribuyendo a la agudización de las contradicciones sociales, que contribuyo a la caída del Imperio Wari. Advino los estados Regionales que desarrollaron sus propios mecanismos de vida económica y política, naturalmente en base de las utilizadas en el Imperio Wari, Luis G. Lumbreras (1990.255-258) dice: “En cambio, a todas luces, sí quedó una importante pronta guerrerista en la vida de la gente; en las ciudades se imponía el amurallamiento para fines de fortificación,... en las poblaciones serranas el patrón generalizado es de pueblos fortificados y ubicados en posiciones estratégicas defensivas”.

Efectivamente como consecuencia de la desintegración del Imperio Wari, los grupos de poder regional articularon estados militaristas o confederaciones de naciones y etnias. Poblaron y dominaron valles y territorios donde se establecieron y explicaron su origen a través de mitos, héroes legendarios portadores de misiones civilizadoras o se consideraban descendientes de animales o de la naturaleza.

Diferentes grupos humanos abandonaron las ciudades para organizar pequeños ayllus u poblados. Es el caso que en la sierra central del Perú, en las cuencas del río Pampas, Torobamba, etc., surgieron diversas nacionalidades o etnias andinas, sin instituciones políticas complejas. Una de estas conformaciones, de los Andes Centrales, compuesta por diferentes etnias o pueblos fue la denominada Confederación Chanca que era una unidad cultural que se extendía por toda un área comprendida por los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac. También surgieron Chimú, Chancay, Chincha, Cajamarca, Huancas, Tiahuanaco, etc.

2. Origen de los Chancas

No hay que olvidar que los pueblos, del mundo, explican sus orígenes de diferentes formas, siendo el mito[1] un ingrediente de su historia. Ahí donde no se puede explicar a través de las leyes de la historia, interviene el mito, la leyenda, etc. No hay en el mundo pueblo sin mito, Rosina Valcárcel, nos da una clara idea (1988.400) “El mito fue y no es sólo una forma de afrontar la vida sino una concepción esencial para articular las relaciones sociales, políticas, económicas, es pues su historia”.

Los Chancas explican su origen concibiendo que salieron del lago Choclococha que queda en el distrito de Arma, provincia de Castrovireyna, muy cerca a la ciudad del mismo nombre, Región de Huancavelica. Así lo concibe don Felipe Guamán Poma de Ayala (1616/1988.66) “Dizen que Ancu Uallo Changa, que salieron de la laguna de Chocllo Cocha cincuenta mil millones de yndios, sin las mujeres ni biejos, niños”. De este lago y del Orqococha nace el río Pampas y se desplaza, serpenteando por unos 500 kms aproximadamente, por la parte central de los Andes. El rio Pampas forma una cuenca de diferentes pisos ecológicos y paisajes geográficos, en su recorrido tiene muchos ríos tributarios; los chancas los poblaron llegando a poblar hasta Chuquibamba. El recorrido o drenaje del Pampas llega hasta la confluencia con el río Apurímac, en la ceja de selva de la provincia de Huanta.

Choclococha, quiere decir Laguna de Choclos, se encuentra a 4950 mts. s.n.m. viene a ser la sagrada pacarina de los Chancas. También consideran que su progenitor fue el puma, posiblemente esta identificación se debe a que asociaban las características del puma andino con su práctica, como la bravura, ferocidad, fortaleza y agilidad. La crónica de viaje de Vásquez de Espinoza (En L. E. Valcárcel: T.I.1978.201) reporta “se llega a la provincia de Andahuaylas que había sido dominada por los Chancas, quienes tenían la creencia de que sus primeros padres habían salido de la laguna de Choclococha...Estos chancas tenían por progenitor a un felino y lo representan en sus escudos y con su piel se visten en las fiestas solemnes”. Otro ingrediente del origen mítico de los Chancas, es el puma, el felino más grande de los Andes.


2.1 Los Chancas

En la sierra central andina, luego de la caída del Imperio Wari, la cultura fue cambiando y las grandes ciudades fueron reemplazadas por diferentes villorios; emergió y se desarrolló diferentes regionalismos como el de los Chancas[2]. El doctor Lorenzo Huertas (1990:12) considera que este proceso disturbativo en los Andes, transformó constantemente los límites territoriales “... estas naciones fueron continuamente alterados debido a las guerras y eventos naturales que motivaron desplazamientos generados por factores naturales y sociales”; igualmente sostiene que las alteraciones climáticas de 1320, que generó un enfriamiento en los Andes (Diluvio o Niños, Lloqllay Pachakuti) que obligó a muchos grupos humanos a dejar sus antiguos pueblos o llaqtas, migrando a lugares más abrigados y productivos para su subsistencia.

El reciente estudio que realiza Julián I. Santillana (2002:557) sobre los Chancas, refiere que se habrían producido unos drásticos cambios climáticos, en el escenario andino, con modificaciones político-sociales ocurridas en diferentes momentos en la costa y en la sierra. “Los territorios central y sur andinos habrían ingresado... a una turbulencia y anomia generalizada hacia 900 d. C., que duraría hasta después de 1300 d.C.”

El mismo autor se refiere a la movilización de ayllus y pequeñas tribus “en busca de recursos más estables dónde asentarse. Eran tiempos de un reacomodo general de los pueblos, incluso procedentes de regiones distantes, que se afincaron en pequeños bolsones de tierra algo fértiles en la cuenca del río Pampas”. Era un periodo de disturbación generalizada producido por el temible "Fenómeno Del Niño". Ahora sabemos que este fenómeno es de alcance mundial. Se dan entonces, graves desajustes y alteraciones en todo orden de cosas: ecológico, económico y social.

La etnia de los Chancas partiendo de las Laguna de Choclococha, impusieron de manera violenta, con conflictos y choques, y de manera pacífica, vía diplomática sus formas de vida y organización social en toda la cuenca del río Pampas y sus afluentes, donde existen diferentes pisos altitudinales que van desde los 800 m. en los pisos del río Apurímac llegando hasta los 5000 m. en el nevado de Rasuwillka en Huanta y el Qarhuarasu a 5124 m. s.n.m. en Tintay, Morcolla en Sucre y Lucanas, respectivamente.

Los núcleos humanos se establecieron en lugares estratégicos, de manera especial, en la cima de las montañas, con un objetivo político-militar, para poder controlar su área circundante y poder contrarrestar cualquier incursión extraña. Además eran tierras que estaban fuera de la frontera agrícola y no ocupaban las tierras productivas. Muchas crónicas señalan la existencia de los Chancas[3] y siempre lo asocian que eran habitantes de Andahuaylas. Ducio Bonavia (1991:519) se refiere que en Andahuaylas “vivió una tribu, nación o confederación que inició campañas de conquista”. Es interesante señalar lo que considera Enrique González C. et. al. (1981:34) que una de las particularidades de los poblados Chancas es que se encuentran ubicados en la cima de los cerros o en las elevaciones de difícil acceso de cuyos lugares era posible dominar ampliamente los territorios circundantes. En efecto, no hay que olvidar que la mayoría de restos arqueológicos de los Chancas se encuentra ubicada en las partes altas de las montañas andinas, los cuales cumplían la función militar de vigilar, defender y controlar su dominio territorial, así mismo sus campos de cultivo y esfera o área de influencia. A los Chancas cronológicamente se les ubica con anterioridad a los incas y contemporánea al desarrollo regional a ellos.

Los Chancas eran de naturaleza guerrera y espíritu de conquista, de carácter indómito; según la opinión de Víctor Navarro del Águila (1983:8-10) “La capital de los chanca fue Andahuaylas”.

Estaban conformados por una serie de etnias y macroetnias que tenían tradiciones culturales comunes, entre los que podemos señalar la forma dialectal del quechua, las concepciones mágico religiosas, la unidad folclórica musical, manifestaciones de arte popular comunes, etc. Muchas de estas manifestaciones se siguen practicando en la actualidad. Luís Guillermo Lumbreras (1974:224) manifiesta “... pues el nombre de chankas se refiere a una etnia muy pequeña que vivía en lo que ahora es la zona de Andahuaylas. Sin embargo, todos los investigadores están de acuerdo en que cuando los cronistas hablan de los Chancas se refieren a una gran nación que incluía a los Pocras (de Huamanga), a los Angaraes (de Huancavelica), etc. La evidencia arqueológica y la etnohistoria nos dice que existe tal nación unitaria...” Roger Ravines (1981. T II: 150) dice: “Los chanca, tribu, nación o confederación que habitaba al otro lado del río Apurímac... poco es lo que se conoce respecto a su configuración cultural, carácter político y aún extensión territorial”.

Sobre su dominio territorial, los estudiosos de esta cultura la señalan con precisión, pero consideran que se extendieron en un área que corresponde a los actuales territorios de los departamentos de Ayacucho, parte de Apurímac y Huancavelica, la mayoría de estudiosos señala que el territorio Chanca se extendía desde las montañas de Huanta hasta la margen izquierda del Apurímac, incluyendo toda la cuenca del río Pampas. Víctor Navarro del Águila (1983:9-10) considera que “Aproximadamente, 32.316 km2 de extensión territorial estuvo bajo los dominios de la nación chanka, con una población de ciento cincuenta mil habitantes, correspondiendo la mayor cifra a la provincia de Andahuaylas que fue la más próspera y populosa”. El arqueólogo Roger Ravines (1981. T. II. 476) afirma que el territorio chanca correspondió:

“...al parecer, a la hoya del río Pampas cuyos puntos extremos se encuentran entre los 13° 05’ L.S. y 14° 40’ L.S. y entre los 73° 05’ L.O. y 75° 12’ L.O. y que hoy incluye parte de las actuales provincias de Castrovirreyna y Angaraes, del departamento de Huancavelica; parte de las provincias de Huanta, La Mar y Lucanas y las provincias de Huamanga, Cangallo y Víctor Fajardo, del departamento de Ayacucho; y parte de la provincia de Andahuaylas, del departamento de Apurímac, área que puede estimarse en 30 mil km2”.

En realidad, es un área bastante amplia que tiene una diversidad de pisos ecológicos y paisajes geográficos, donde habitaban gentes que estaban conformadas por varios grupos étnicos, como lo señala Luis Gonzales C. (1992:83) “Los Chancas fueron una nacionalidad compuesta por un conjunto de unidades o grupos étnicos que se integraron a ella, compartiendo en gran medida vínculos de homogeneidad cultural y relación social”. Podemos considerar que muchos de estos vínculos culturales perduran y se practican en la actualidad, tienen continuidad en la albañilería con uso insistente de piedra natural del lugar, la tecnología agrícola, el uso de cerámica simple y utilitaria, artesanía de la cabuya, etc.

En suma, los Chancas ocuparon diferentes valles y quebradas del ámbito geográfico de los actuales departamentos de Huancavelica, Ayacucho y Apurímac.

2.2 Conformación de los Chancas

La denominada Confederación Chanca estaba integrada por varias tribus. El Inca Garcilaso de la Vega (1991.229) señala que los Chancas estuvieron conformados por los Hancohuallu, Atunsulla, Uramarca, Uillca y otras, todos habitantes del valle serpenteado por el río Pampas; además de otros grupos que circunda la actual ciudad de Ayacucho; los Iquichanos de los pisos altos de la actual zona norte de la provincia de Huanta; los Morochucos, habitantes de la meseta andina de Cangallo, así como los Tacmanes que vivían entre, Abancay y la cordillera.

El doctor Víctor Navarro del Águila realiza un aporte fundamental con su tesis doctoral Las Tribus de Anckuwallokc (1939), efectúa trabajo de campo y considera que conformaban la nación Chanca muchos pueblos[4], comprendidos en los departamentos de Huancavelica, Ayacucho y Apurímac. En este caso don Felipe Guamán Poma de Ayala, señor de los Lucanas y Soras, y otros cronistas hablan de los Soras, los Chalcos y los Hanan-Lucanas y Hurin-Lucanas, así como de los Andamarcas.

Podemos decir que no tenían instituciones políticas complejas, tenían un sistema heterogéneo tribal o étnico segmentado, en algunos casos, los jefes eran elegidos en asambleas comunales. Estaban conformados por señoríos independientes, dirigidos por un jefe étnico denominado sinchi, que eran los guerreros más valientes. Según don Felipe Guamán Poma de Ayala un sinchi (1988:5) era la “autoridad étnica valiente”. Tenían una relativa autonomía. La unidad total sólo se lograba en caso de guerra, al no existir Estado organizado funcionaba un sistema de jefes de guerra. Se encontraban en su fase transicional hacia un reino.

Los Chancas estuvieron compuestos por una serie de etnias, organizados en señoríos o curacazgos. Dos de estos señoríos o curacazgos importantes fueron los Soras y los Chalcos. Estos grupos habían heredado los patrones económicos, sociales, políticos y religiosos andinos, en este caso de los Waris.

Daniel Morales Chocano (1993:503) manifiesta que los Chancas estaban configurados en dos mitades el Hanan y el Hurin, fundados por héroes legendarios Uscuvilica, líder y fundador del Hananchanca y el líder legendario Ancovilca, fundador y dirigente del Urinchanca, los cuales fueron los iniciadores de dinastías paralelas. John Earls et al (1979:269) postula que la “Confederación Chanca fue un intento de reconstruir la antigua hegemonía Wari”.

Socialmente, los señoríos chancas, si bien es cierto tuvieron una jerarquía que señalaba la línea de mando, sin embargo, los estudiosos de esta nación no encuentran la existencia de una marcada diferenciación social entre sus integrantes expresados por la detentación de la riqueza y poder. Corrobora a esta apreciación los restos arquitectónicos de los señoríos chancas, donde no se encuentra construcciones que correspondan a diferenciación social; por el contrario las construcciones son casi homogéneas, aunque hay algunas que guardan ligeras diferenciaciones con el resto, probablemente estas edificaciones correspondían a los templos, viviendas para los mandos militares y sacerdotes.

Desde el punto de vista económico, la sociedad Chanca se dedicaba básicamente a la actividad agrícola y ganadera, complementaban con la pesca y las producciones artesanales (cerámica, tejidos, lítico, etc.).

La actividad del ciclo agrícola y ganadero se realizaba en función a las estaciones del año, las cuales eran de conocimiento del poblador Chanca y en suma del poblador andino. Esta actividad tenía ingredientes mágicos religiosos, los mismos que estaban relacionados con las deidades: Pacha Mama, Apu, Wamani, saramama, paramama, yakumama, mallqui, etc.

En lo referente a la arquitectura chanca, tiene un denominador común, todas las construcciones se han realizado sobre la base de cantos erráticos, piedra o lajas y todas tienen forma circular, de diferentes dimensiones. Siempre estas aglutinaciones de viviendas se encuentran ubicadas en las cumbres o cimas de montañas, fuera de las fronteras agrícolas. La arquitectura de esta zona tiene cierta semejanza con la huanca, y los cronistas españoles afirman, igualmente, que se trataba de asentamientos ubicados en las cumbres de los cerros sin mayor orden ni concierto. En el período en que los chancas entraron en contacto con los incas, la arquitectura dominante en la zona de Ayacucho era de edificaciones circulares, de hasta 6 m de diámetro y, en menor número, de construcciones rectangulares y cuadrangulares, ubicadas en la cima de los cerros elevados; Luis González C. (1992:42), con respecto a los pueblos dice: “... eran edificados en las partes más altas y escarpadas de cerros y colinas, donde era muy difícil llegar para un desconocido que ignoraba las pocas vías de acceso que podía tener la elevación para llegar al pueblo”.

De este periodo datan, también, dos tipos de entierros: unos en mausoleos y otros en fosas simples. En los mausoleos o chullpas, los entierros son múltiples. Existen, igualmente, entierros hechos en cuevas y abrigos rocosos.

En cuanto se refiere a la cerámica, los estudiosos de esta cultura han llegado a la conclusión de que los estilos de cerámica están rústicamente modelados y pobremente decorados, frente a las otras tradiciones del área Andina.

El arte lítico, si lo desarrollaron, especialmente en la elaboración de su armamento de guerra, el utillaje domestico, que los hogares campesinos actuales, lo siguen utilizando.

Referencia bibliográfica

BONAVIA, Ducio. 1991. Perú Hombre e Historia. De los orígenes al siglo XV. Ediciones EDUBANCO. Lima.

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1992. Historia Prehispánica de Ayacucho. Segunda edición. Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Lluvia editores. Lima.

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HUERTAS V., Lorenzo. 1990. Los Chancas Proceso disturbativo en los Andes. En Historia y Cultura. No. 20. Museo Nacional de Historia. INC. Lima.

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JIMÉNEZ DE LA ESPADA, Marco. 1881. Relaciones Geográficas de Indias. Publicadas por el Ministerio de Fomento. T. I. Tipografía de Manuel G. Hernández. Madrid.

LUMBRERAS S., Luís G.1979. Los orígenes de la Civilización en el Perú. Cuarta edición. Editorial Milla Batres. Lima.

NAVARRO DEL AGUILA, Víctor. 1983. Las tribus de Ancku Wllokc Editorial Atusparia. Segunda edición. Lima.

QUINTANA, Gerardo.1967. Andahuaylas. Primera edición. Vilock. Editorial. Impresoras. Lima.

RAVINES, Roger. 1981. Reinos y Señoríos locales de los Andes Centrales T. II. Historia del Perú. Tercera edición. Editorial Juan Mejía Baca. Lima.

1982. Panorama de la arqueología andina. Primera edición. IEP Instituto de Estudios Peruanos. Lima

SANTILLANA, Julián. Chancas e incas: un nuevo examen. en Homenaje a Franklin Pease G.Y. T.II. Primera edición. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima.

VALCARCEL, Rosina .1988. Mitos (Dominación y resistencia andina). Editorial Imprenta de la Biblioteca Central de la U.N.M.S.M. Lima.

VALCARCEL, Luis E. 1978.Historia del, Perú Antiguo. A través de la Fuente Escrita. Historiadores de los Siglos XVI-XVII-XVIII. Tms. I, II.III.IV.V y VI. Tercera edición. Editorial Juan Mejía Baca. Lima.



[1] El doctor Hernán Amat Olazabal, refiere que los mitos son respuestas a las cuestiones más profundas y mas graves; el relato de la creación, los orígenes del hombre, su destino, los orígenes de un pueblo, el origen de la muerte, el mas allá y la destrucción de la humanidad constituyen temas de los mitos en casi todas las sociedades antiguas y actuales.

[2] El doctor Víctor Navarro del Águila (1939/1983: 7) considera que la voz chanka en kechwa (quechua) significa pierna. Chancay: “mi pierna” o “golpeadero”. En aimara esta misma palabra es igual que “acre” “hilo de lana”. Según Recaredo Pérez Palma, chanka significa la parte del cuerpo en que se conjuncionan las extremidades inferiores y el sexo.

[3] Pedro Cieza de León (1553/1989:116,226):Juan Santa Cruz Pachacuti (1630/1995:55) Vásquez de Espinoza (1630/1978:265), Inca Garcilaso de la Vega (1609/1991:292,294), Felipe Guamán Poma de Ayala (1616/1988:291) y otros cronistas se refieren a los Chancas como enemigos de los incas y que desarrollaron una guerra.

[4] Víctor Navarro del Águila (1939/1983) considera a muchos pueblos de los actuales departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac, como parte de los chancas.

Nota: Nuestro agradecimiento especial al Dr. Andrés A. Alfaro Lagos por su colaboración con este artículo referente a nuestra historia Chanka con el que esperamos facilitar el conocimiento de nuestra historia Regional.

Los párrafos en “negrita” de este artículo son añadidos de la RED CHANKA.


lunes, 2 de abril de 2012

CELEBRACION



VIRGEN DE COCHARCAS EN LIMA

Carguyoc del año 2011

Por favor comunicarse con Gustavo Adolfo Aguero Leon [agueroleon@yahoo.es]

tel rpm (#)954616406 Y/

Lily Vargas Juárez Y

Teléfono: 9911-96038

lilyvj@hotmail.com.pe.

1.-Fanny, Buleje Montoya.
2.-Juvenal, Echegaray Pacheco.
3.-Omar, Collazos Mendoza.
4.-Luis Fernán, Vargas Trelles.
5.-Shirley, Béjar Vargas.
6.-Raquel Yovana, Tello Flores.
7.-Victor Abel, Bustios Hinojosa.
8.-Maria Belén, Pizarro Larzo.
9.-Elsa, Carhuas Huacho.
10.-Natividad, Poccorpachi Farfán.
11.-Alberto, Lazarte Santisteban.
12.-Gustavo, Aguero León.
13.-Luz, Gomez Pando.
14.-Valeria, Montoya Guzmán.
15.-Carolina, Larrea Cuba.
16.-Gladis Ysela, Oré Delgado.
17.-Kristhel, Gutierrez Quino.
18.-Angélica, Altamirano.
19.-Dario, Ramirez Sotelo.
20.-Yessica, Hernandez Truyenque.
21.-Irene, Soto Cajamarca.
22.-Julia, Andreu Buleje.
23.-Guido, Echegaray Pacheco.
24.-Martha, Alvarado.
25.-Daniela, Torres Rojas.
26.-Eduardo, Salazar Hinostroza.
27.-Dorlisca, Gomez de Montoya.
28.-Dina, Sanchez Gutierrez.
29.-Norma Elena, Hermoza.
30.-Salomé, Chocano de Vivanco.
31.-Humberto, Guizado.
32.-Valeria, Ruiz Flores.
33.-Juan Ildauro, Osorio Tello.


Dario Gutiérrez, Primer Decano del Colegio de Antropólogos

MISION DEL PADRE FRANCO EN ANDAHUAYLAS



En la década del año 60, la provincia de Andahuaylas recibió a sacerdotes de diferentes lugares del mundo, quienes paulatinamente se fueron identificando con el pueblo y como todos que visitan esta tierra, sin sentirlo, la fueron haciendo suya.
Esta es una de esas historias, la del padre Franco, a quien manifestamos desde la RED CHANKA nuestro agradecimiento y homenaje por su apostolado, por su labor social, humanitaria y misionera realizada en Andahuaylas.


FELICITACIONES AL PADRE FRANCO POR SUS SEIS DÉCADAS DE MAGISTERIO ESPIRITUAL
EN PERÚ, ANDAHUAYLAS Y AUSTRALIA.
CRONICAS DE VIDA…
Por Sonia Mrva-Montoya, nació en Andahuaylas
vive en Sídney, Australia desde hace 41 años.
Ella es catedrática universitaria jubilada.
EL PADRE FRANCO CELEBRA UN GRAN HITO EN SU VIDA SACERDOTAL

En la década del año 60, la provincia de Andahuaylas recibió a sacerdotes de diferentes lugares del mundo, quienes paulatinamente se fueron identificando con el pueblo y como todos que visitan esta tierra, sin sentirlo, la fueron haciendo suya.
Esta es una de esas historias, la del padre Franco, a quien manifestamos desde la RED CHANKA nuestro agradecimiento y homenaje por su apostolado, por su labor social, humanitaria y misionera realizada en Andahuaylas.
“El padre Frank Bell celebra el decimosexto aniversario de su magisterio sacerdotal” lee el titulo de un artículo publicado el 20 de febrero de 2012 en la revista Together (Juntos) de la diócesis d e Wagga Wagga, en Australia.
El padre Frank Bell, conocido por los andahuaylinos como padre Franco fue párroco en la iglesia matriz de San Pedro de Andahuaylas desde 1962 hasta 1975. Su labor pastoral se extendió a los distritos más lejanos de la provincia. “Llegué a Andahuaylas”, dice, “valiéndome de diversos medios de transporte, caminé trechos por caminos de herradura, viajé a caballo y en mulas”. Eran esos años en que la infraestructura andina, sobre todo en períodos de lluvia, se convertían en verdaderos obstáculos para los viajeros. El padre Franco llegó en plena juventud, listo a entregarse al servicio de la parroquia en los asuntos espirituales de los feligreses.
En mi juventud me intrigaba la presencia de sacerdotes extranjeros en nuestro entorno. Trataba, cándidamente de imaginarlos en el contexto de su propio país y de su propia cultura. Años después entablé amistad estrecha con el padre Franco en Australia, su propio país. Esta vez yo era la foránea, la extranjera. La vida no deja de ser sorprendente.
Cuando el padre Franco llegó a Andahuaylas, yo era joven, recuerdo que Erasmo Montoya, mi padre, y el padre Franco eran amigos, juntos tenían largas conversaciones de corte humanista y religioso. Tal vez no siempre coincidían en las mismas ideas, pero compartían la pasión por el progreso del pueblo andahuaylino.
¿Quién es el padre Franco?
El Padre Franco nació en Narrandera, una ciudad pequeña con 4000 habitantes situada al sudeste del estado de New South Wales, a 549 km de Sidney. Narrandera, que quiere decir, lugar de lagartos, en el idioma ancestral de los Aborígenes que la habitaron en el milenio pasado, se caracteriza por su arquitectura colonial tradicional. Sus habitantes descienden mayormente de colonizadores procedentes de Irlanda y de Inglaterra. La región es fértil, rica en plantaciones de frutas, de vegetales y de viñedos; también en ganado lanar y vacuno. El padre Franco fue el hijo menor de una familia que consistía de cuatro hermanos y una hermana.
De joven, lideró grupos de la juventud católica, su entusiasmo y vitalidad muy pronto llamaron la atención de la jerarquía eclesiástica. Fue invitado por el obispo de su diócesis, Monseñor Francis Augustine Henschke a una entrevista, subsecuentemente recibió la oferta de un viaje a Roma para cursar estudios de seminarista . Era 1946, la Segunda Guerra Mundial había concluido, el padre Franco se embarcó, en compañía de otros 15 seminaristas, en su larga travesía con destino a Roma. Allí estudió desde 1946 hasta 1952. En 1952 fue ordenado sacerdote por el Cardenal Fumasoni-Biondi.
Dice el padre Franco, que la oportunidad de estudiar en Roma, sede de la religión Católica, fue un gran privilegio, fue importante para él sentirse conectado con los lugares relacionados a su fe.
En 1950, se presentó a un llamado hecho por el Arzobispo de Boston, Cardenal Richard James Cushing para servir en Latinoamérica. Llegó a Perú, y de esta experiencia cuenta. “En Lima estudié castellano durante tres meses, luego me fui a Andahuaylas. Qué gente tan maravillosa encontré en Andahuaylas, gente muy hábil, autosuficiente, plantaban maíz, papa y muchos otros productos, eran expertos en ingeniería de irrigación, podían cultivar productos en los terrenos mas difíciles, confeccionaban su propia ropa, les encantaba la música de las quenas, de las arpas, de los silbatos y las campañillas que usaban para acompañar su canto… música que ahora a todos nos apasiona. Para mí todo eso fue algo tan nuevo, un contraste con mi propia cultura. La gente cantaba durante toda la celebración de la misa y después cuando terminaba la misa nadie se iba, seguían cantando una y otra vez.”
El padre Franco visitó muchos de los distritos a caballo y no faltaron las veces en que fue a pie. Aún ahora, después de tantos años, suele recitar de memoria los nombres de esos lugares remotos de las punas alejadas.
Recuerdo el gran recibimiento que tuvimos en Andarapa”, dice. “Lo sorprendente es que a pesar de que no habían tenido un sacerdote por 30 años, la fe seguía viva en aquella comunidad. Una anciana que conocía de memoria las oraciones y los himnos de la misa, dirigía a la congregación, todos le seguían en unísono. Ni bien llegamos, nos pidieron que oficiemos misa y así lo hicimos. Pero nos dimos cuenta (los sacerdotes) que todavía carecíamos de fluidez en quechua, lo que era un obstáculo en nuestra tarea apostólica. Tuvimos que dedicarnos al estudio de quechua durante dos años”.
¿Por qué dejó Andahuaylas?
“Un día empecé a sentirme muy cansado y los médicos pronosticaron que si seguía a tal paso tendría un ataque cardíaco en el lapso de un año; el consejo que se me dio fue que regresara a mi país. Dejé Perú con el corazón roto, regresé a mi patria, pero después de la experiencia en Perú, me costó acostumbrarme a la vida holgada de Australia, empecé a analizar el contraste que había con Perú. Durante los tres primeros años de mi regreso, logré juntar 70,000 dólares con la ayuda generosa y desinteresada de los feligreses de mi nueva parroquia. Ese dinero lo envié a mis ex colegas de Andahuaylas” .
El sacerdote es un maestro espiritual, misionero, que cuando es enviado a cumplir su tarea lejos de su patria, llega al nuevo lugar llevando el legado de su propia cultura, lleva su juventud y su fortaleza, lleva su ser, se inserta en un mundo desconocido, pero muy pronto se reinventa, se transforma y se integra, cumple su tarea lo mejor que puede.
El padre Franco sin duda, se integró nuestra cultura de varias maneras. Un signo de su integración es por ejemplo el gran cariño que siente por los andahuaylinos; otro signo importante es su gran respeto hacia la cultura vernacular de la zona andina y sobre todo, su alta competencia en castellano y en quechua, idiomas que los habla con un distintivo acento andahuaylino.
En Australia, el padre Franco siguió trabajando incansablemente en varias parroquias de la región de la Riverina, hasta que finalmente en 1986 llegó a Narrandera. Llegó con el nombramiento de prelado de la iglesia de San Mel, la misma donde había sido bautizado, donde había servido de acólito de su mentor espiritual el legendario sacerdote-poeta John O’Brien. El padre Franco como párroco de San Mel ideó y completó varios proyectos importantes de valor religioso, histórico y literario. Publicó una breve historia de su parroquia y de la vida de John O’Brien, estuvo a cargo de la construcción de un monumento conmemorativo en honor del famoso sacerdote-poeta. Entre sus obras humanitarias, una muy significativa fue su ayuda a siete familias de refugiados salvadoreños.
El año 2000, en una celebración en la que participó toda su ciudad, en un evento programado durante tres días consecutivos, el padre Franco se jubiló como párroco de San Mel. Sin embargo, a pesar de su jubilación, su labor social y humanitaria continua hasta hoy día.
El padre Franco, es un sacerdote admirado, respetado y querido en su ciudad natal y en varias ciudades de la Riverina donde ha servido en su apostolado. Es admirado y querido por gente muy diversa, tanto por la élite social y política como por agricultores, inmigrantes y refugiados. Muchas personas tienen una anécdota o una historia relacionada a su buen corazón y a su sencillez. Desde hace varias décadas viene abogando incansablemente por la gente desposeída y por los refugiados. Es muy activo en su lucha en el área de justicia social y de derechos.

Gracias Sonia, magnifica la crónica.
Arturo.

CLUB PROVINCIAL ANDAHUAYLAS



DONAN Y ENTREGAN CAMIONETA PARA LA DIRECCION DE LA SUB REGION DE COMERCIO EXTERIOR Y TURISMO DE ANDAHUAYLAS Y CHINCHEROS.

ACTA DE ENTREGA - RECEPCIÓN DE CAMIONETA PICKUP DONADA POR EL MINCETUR, A LA DIRECCIÓN SUBREGIONAL DE COMERCIO EXTERIOR Y TURISMO DE ANDAHUAYLAS – DISRCETUR - Andahuaylas, CON LA FINALIDAD EXPRESA Y ESPECIFICA DE SER UTILIZADO EN LA PROMOCIÓN Y DESARROLLO DEL TURISMO DE LAS PROVINCIAS DE ANDAHUAYLAS Y CHINCHEROS – APURIMAC.--------------------

Siendo las 12 y 30 del mediodía, en el local de Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, sito en la Calle Uno, Nº 50 - 60, Urbanización CORPAC, Distrito de San Isidro Lima - Perú; estando reunidos por parte del Ministerio de Comercio y Turismo: El Director de la Oficina de Programación y Control de Patrimonial del MINCETUR, Sr. Carlos Gonzáles Saldaña; el Director de Desarrollo del Producto Turístico - MINCETUR Economista Carlos Albán Ramírez; el Sub Director de Desarrollo del Producto Turístico - MINCETUR Economista Isaías Flores Palomino; por parte del Club Provincial Andahuaylas Sede Lima, el Presidente de dicha institución Arquitecto Jorge Vivanco Tamayo, con los integrantes de su Junta Directiva; y por parte del Gobierno Regional de Apurímac, su Presidente, el Ingeniero Elias Segovia; y el Gerente Sub Regional Chanca de Andahuaylas, Ingeniero Nevely Toribio Peralta Capcha; para dar cumplimiento a lo dispuesto en la Resolución Directoral Nº 042-2012-MINCETUR/SG/OGA sobre la donación de un vehículo automotor por parte del MINCETUR consistente en una CAMIONETA MARCA NISSAN, MODELO FIERA 4X2/2002, TIPO CAMIONETA PICKUP, COLOR GRIS METÁLICO, CABINA DOBLE, PETROLERO, a favor de la Dirección Sub Regional de Comercio Exterior y Turismo Andahuaylas – Gobierno Regional de Apurímac; la misma que fue debidamente repotenciada y posteriormente repintada mediante la contribución y participación del Club Provincial Andahuaylas para su mejor presentación.

Dicha unidad, conforme se desprende de la mencionada Resolución Directoral del MINCETUR, será utilizada para coadyuvar al desarrollo y la promoción turística en la Provincia de Andahuaylas y Chincheros.

Habiendo hecho uso de la palabra los mencionados representantes, se cumplió con la entrega de la respectiva Camioneta y las llaves correspondientes al representante del Gobierno Regional, quien se comprometió a cumplir con el encargo del MINCETUR y el Club Provincial Andahuaylas quienes firmaron al pie de la presente, en señal de conformidad.

San Isidro, 29 de Marzo del 2012.

sábado, 24 de marzo de 2012